La ministra española de Fomento, Magdalena Álvarez, acudió ayer a Londres para vender la alta velocidad española, cuando miles de usuarios siguen sufriendo la suspensión de tres líneas de Cercanías de Barcelona y el Gobierno no puede precisar una fecha para la llegada del AVE a la capital catalana. Álvarez aseguró: "En absoluto existe caos en Barcelona", amparándose en el servicio extraordinario de autobuses .